Castillo De Villerouge-Termenès




A unos 50 Kilómetros al suroeste de Carcassonne, Villerouge-Termenès es la puerta mediterránea del alto Corbières.
Las primeras informaciones históricas que conciernen a este castillo remontan a principios del siglo XII. En dicha época y hasta la Revolución Francesa, los poderosos arzobispos de Narbonne son los señores del castillo y del pueblo. Pero el castillo de Villerouge-Termenès fue varias veces ocupado.
En 1107 el Papa Pascal II debe confirmar al arzobispo Richard como propietario de Villerouge, la cual está ocupada desde 1070 por Pierre de Peyrepertuse. Este último ofrece Villerouge a su hija como regalo por su matrimonio con Pierre Oliver de Termes. Fue en 1110 cuando la familia de Termes acepta devolver el castillo de Villerouge Termenès al arzobispo de Narbonne.

Sin embargo, otros conflictos se manifiestan entre los dueños del castillo de Termes y los arzobispos de Narbonne. En 1227 el Papa Honorius III apremia a su legado a hacer justicia frente a  las quejas de los arzobispos contra las ursupaciones del jefe de la cruzada, Simón de Montfort, y de su vasallo Alain de Roucy, quien tomó posesión del lugar de los antiguos señores de Termes.
El pueblo está íntimamente ligado al final de la historia del catarismo: en 1321, Guilhem Bélibaste, último perfecto cátaro conocido, fue quemado vivo en Villerouge-Termenès. Guilhem Bélibaste fue iniciado al catarismo hasta convertirse en “perfecto” en Cataluña, donde vivía refugiado. Sólo los perfectos podían transmitir la religión. Su muerte significó el final de la religión cátara.

Totalmente restaurado, este castillo es un remarcable ejemplo de arquitectura militar del siglo XIII. Cuatro torres ocupan los ángulos de dicha obra fortificada de plano cuadrangular.
Dominando desde más o menos 25 metros de altura el río Le Lou, la imponente torre sureste corresponde sin ninguna duda al torreón. En lo más alto de la muralla se aprecia el camino de ronda del cual una parte está cubierto. Al norte, se accede al castillo por una rampa, precedida de una puerta fortificada con las armas del arzobispo Bernard de Farges. El castillo, el cual presenta tres épocas de construcción, se remonta esencialmente al siglo XIII.


Fuente:
www.payscathare.org